domingo, 8 de agosto de 2010

Perder un hombre


Perder un hombre o perderme a mí:
la forma salvaje de resistir, fingir.

Huelo polvo en su cabello,
puede estar intoxicado.
Es tan libre mi abandono,
que también la vida juego
(y hasta olvido que no es mío).

Siempre se seca el amor.
Y si no lastima y no limita,
siempre se caen los cabellos:
¡Siempre te evocan!.
Por tí vuelvo a incorporarme a otro deseo, forma de exilio
de una vieja felonía,
de un tejido que nunca he comprendido

El infierno es gradual:
nunca te quemas del todo,
es la verdad sempiterna,
es una llaga más
cuando nunca llegaste hasta el fondo

Perder un hombre o perderme a mí:
la forma cruel de subsistir,
haciendo carácter, apócrifa insignia:
un mar en calma y tu sangre regada

Dios volvió a fallar, mi amor;
nos hizo piedra el corazón,
noche en silencio y dolor.
Sin más pasión para los dos.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Por tus ojos


¡Bien el reino de sus ojos que prohibe mi maleza!, Si por usted puedo ver el rededor, dígame si mi amor puede pagar aquél favor...

Dios envidia esos luceros
arde el cielo que en exilio
tiene presos sus deseos
...
Amor, reliquia humana
¿cómo invoco su deceso?
yace muerto mi abandono
nunca de posible beso

Besarlo sería morboso
cuando pienso hundirle un sueño
me duermo, entonces repto adentro
coseche de nuevo un romance

Sus ojos, lo juro, son gracia
del cielo y las notas que escucho de noche
placeres que arrojan semillas
que en flores de amante permutan

Vago plano infértil, lo que no he mirado; gestando el goce en la mareta. Darle al hombre otro atavío, estando henchido de tristezas, hace mella de su fiel, abominable y siempre falsa apreciación.
Hacer de cuenta que me baño en una fuente, con ese hombre que ha pensado; debe ser mi cruel inclinación.
Contrito por desenterrarlo, los pasos irán hacia atrás. ¿Cuántas noches podría asomar la misma cabeza?. La cabeza de mi hijo perdido, de usted a quien escribo, maldito poeta enfermo y aberrante.

¡¡¡ Le amo con todo mi odio !!!!!!

Todo usted, mi jardín personal. Tierra madre de la flor recelosa, la flor del mal.
Cuando yo muera, le suplico piedad. Entiérreme junto a ella. ¡Que me coman sus gusanos y no otros!. Júreme que mi carne descompuesta hará que resurja la bestia, que la tormenta derrumbe a la perversa humanidad. Ustedes se quedaron fundidos en licores de envidia y sangre, y yo mientras tan sólo pienso en beber su cadáver. ¡Beban del suyo, salvajes, si son capaces de amar como yo estoy amando!

Y espero que algo pase, que me adentre en su mirada...que la alcoba donde vive sea mi muerte en la mañana. Le juro que ya me cuesta despertar sin usted. De algún modo me he enfermado de amor, y sólo sus besos remedian mi falta. Toda la sed que me aflige me lleva a pensar que he manado de usted, que es el más bello mar.


Pero si sus ojos pierden una vez su encanto...

Dios debiera pagar tanto castigo en ésta tierra
¡porque su monstruo, en usted lo supera!

lunes, 2 de agosto de 2010

Arde, fogata


El gusano que planea el vuelo y las cadenas que no deben romperse
aunque bien háyanse oxidado por tormentas que lo mundano recuerda;
planea en comuna...

Arde, fogata
consúmelo todo
chupando saliva
de mi enamorado

El piso tiembla en la noche de adioses
la voz de las aves rapaces mortales
el grito de pieles colgadas que sangran
cabezas rodando sin ojos humanos

¡Arde, fogata!

¡Arde!

La vida cansada de nobles
los templos infestos con moscas
las cruces hundidas en tierra
los putos que besan tus manos de arena

¡Arde, fogata!
Consúmelo todo

Si alguien perdiese camino en un río
yo ofrezco mi vida si hubiese que hallarlo
cantando en el coro, debajo del fango
los niños castrados que siguen jalando

Arde, fogata
consúmelo todo
chupando saliva
de mi enamorado

¡Arde, tierra!
con tanto misterio
suplico al infierno
que siga volando

...
la fibra del amor que expulsó a Eva y me trajo a su hombre.
Expongo mi vida por nuevas clemencias que acepten mi fresco.
Volvamos a abrir camino en la tierra que olvida



Si eres tumba...

La tumba me ha fallado.
Me enerva la luz taciturna,
porque pienso en lo callado
baja un hada y me transforma

Bajo caen las ilusiones
lluvia y gloria seductora
fuerte cuando no hay pasiones
y se esconde la cantora

Dime, Alberto, si eres tumba
voz que calla lo profuso
canto avieso en la penumbra
ave negra en otro curso

Llave negra es en tu palma
el aire fresco de mancebo
sube al vientre de tu calma
te roba sueños de carnero

Si dejo atrás todo deceso
de toda tumba, vuelvo luego a contraerlo
dejo insano: algún progreso
vuelo de carne en pleno

Ya vuelo de palco al suelo,
si entre tornados me abrazas.
Lleva mi sangre en tu duelo
que a todo pequeño me lanzas

Si te dejo ser tumba
cubriendo tus ojos de arena
para mí no eres tumba
para mí no eres tumba

Ave si perfilas tristezas
de flanco fraterno en los bacanales
por siempre derroche y bajezas
¿por qué llenar la frente de oraciones?

El amor mío queda en tu descaro
tiniebla corte de involuciones
a ver a dónde llega el pecado
tan lejos como así tus creaciones

Dime, Alberto, si eres tumba
voz que calla lo profuso
canto avieso en la penumbra
ave negra en otro curso

martes, 20 de julio de 2010

Yo nunca sentí licor de botella
nunca bebí tanto veneno
puedo contarte mi vida
si así no te pierdo de vista

Tantos días pensando si muerdes
si robas pasiones que apenas se encienden
qué duro es vivir la manía
de no saber qué tan hondo he llegado

A veces es posible
vislumbrar una osadía
es cuando te acercas
y ya entonces soy amante

Tanto pesar y tanta ironía
muchos los campos de mi rebeldía
regreso al infierno que yo me he creado
y espero a que caigas después del pecado

Pasan los días sin gloria en mi corte
ya desespero por no verte al centro
¿Hay alguien más que pueda dar hambre
a todo mi cuerpo tan lleno de hielo?

¡Basta de sueños sombríos!
bien caigas o no, te necesito
eres el centro de mi desperfecto
y voy a buscarte aunque pueda ser muerto

Has de saber que no leo aquél libro
que pobre, me enseña a sentir el afecto
mi humana costilla, de polvo se ha vuelto
eres el centro de mi desperfecto

TE AMO

Como nunca

como jamás

como ahora...

martes, 27 de abril de 2010

El libro

Hay algunos libros, en la escuela, que jamás han sido abiertos. No hay símbolos ni marcas de lápiz. Estoy yo en la búsqueda de un libro que me contenga, que ahogue mi realidad en certezas de abandono, en una época de suicidios colectivos, en una época de mareas quietas, de demencias breves.
Me escondí entre los muros para mirar su energía. Una sonrisa y un cuerpo alucinante entre los presos del sistema. Una horrible herejía enervando mi abrazo. El hombre que busca mujeres es un borracho, un sinsentido, un complejo irreverente. El hombre que adora al hombre tiene cáncer en su pecho. El mundo está lleno de olvidos. La vida no pretende más allá: uno encuentra su suplicio entre andrajos cuando el hambre hierve adentro.
¿Qué semántica arcana diluye los dedos mezclados de un par de lombrices?. ¿A dónde se arrastran sus cuerpos que acechan las dudas del intransigente?. ¿A qué mar se encomiendan los peces terrestres?.
Ya nada queda de aquél entusiasmo. Si su vida se halla encaminada o si se hunde entre escamas; si las llamas penetran su palma o su planta se infecta en el lodo, o si su ser le arranca el cabello o sus venas lo arañan...de nada sirve volver a las aulas y creer sus palabras.

El libro que, cada semana, se olvida en la balda de sangre olvidada, se riega de llanto callado de fuerzas perdidas. Ellos son los jóvenes que han estudiado y han desarrollado un país de erectas, lampiñas y tísicas bestias.

lunes, 5 de abril de 2010

Las uñas y el sexo retorcido masculino

¿Quién diría del terror tan morboso que puede acoger, en un muchacho incomprendido, la mutilación parcial de aquéllo con que puede admitirse propiamente él?

Es terrible si te pones a pensar la vida en un pozo.

El sexo retorcido de unas axilas sudorosas y apestosas que se asoman por las mangas de la camisa de un jóven exiliado de sí mismo. ¿Qué formas tan diversas pueden hallarse en un sobaco del mundo efímero, un mundo en franca decadencia emocional?

¿Qué bella fragancia puede obtenerse del sudor de un hombre postrado por los hombres, en una noche caliente, a la luz de la luna, con la mano derecha tomando su pene que derrama su néctar sagrado?

¿Qué puede pasar?
¿Qué puede salir mal?

Es el asco del mundo hacia la piel subversiva que explota en silencio...



Próximamente dos extravagantes capítulos de Los Placeres de Morfeo.