lunes 18 de abril de 2011

Ángel (Homenaje a Rita Guerrero)


Rita Guerrero (1964-2011)

Querida Rita...
5 días después de tu muerte, logro finalmente hacer un espacio en el duelo y escribir lo que me dediqué a reprimir en dichos días.

Quisiera decirte tantas cosas...reclamarle, no sé a quién, el que la vida no nos hiciera coincidir en algún momento cualquiera, ya no como espectador-artista, sino como personas comunes.
He de confesarte: Tu voz suavizó mis momentos más oscuros y desesperanzadores. Te convertiste en un ícono mío, una mujer por mí deseada en todos los sentidos. Soñaba contigo, me diste esas alas negras con que logré alcanzar, sentir cierta claridad.

A tí, mi damisela oscura, te debo mis ganas de sangrar. Te debo la voz; éste misterio y la percepción sutil y mágica de la imágen que puede sanar.

Entendiste la música de una manera muy parecida a la que yo lo hago: Buscamos siempre la belleza, a costa de todo. Concebimos éste arte como una forma de iluminar el diálogo en las relaciones humanas. De ésto último carecimos en conjunto, porque jamás tuve el placer de dialogar contigo, aunque en la intimidad siempre estuviste a mi lado.

Recuerdo la primera vez que escuché tu "Lamento" y la manera en que me mofaba de tu canto. Recuerdo la primera vez que te llamé loca, gritona y demás.

Recuerdo también la ocasión en que me hice del primer disco de Santa Sabina, movido por cierta curiosidad; una cierta inclinación hacia aquello que fuese sombrío y que fascinara en mis noches de desperdicio.

Me acuerdo de la fascinación que provocó, en mí, tu voz. Qué buenas jornadas sonoras pasé disfrutando de aquél material, intentando asimilar algo que no me sería revelado sino con el paso de los años. Sin embargo, musicalmente; la belleza estaba ahí.

Te recuerdo como una conexión fraternal, un impulso intuitivo de amor que favoreció mi encuentro con una amistad atemporal, llena de bellos momentos, buena música, conciertos y nuevos descubrimientos. Nuevos placeres, pues.

Llegué tarde a Santa Sabina. La primera vez que los ví en vivo fué en un evento en Coyoacán, por ahí del 2003 o 2004; poco antes del insoportable "año sabático" de Santa Sabina. En esa ocasión, recuerdo haber escuchado rolas que no volvería a oír más en vivo. Como dato adicional, en algun punto del evento anunciaste a la activista Rosario Ibarra, quien tomó el micrófono para hablar de algo que, sinceramente, no recuerdo. ¿Quizá algo relacionado con el movimiento del EZLN?.

De aquella despedida de los escenarios, en esa mítica edición de la Feria del Libro en el Zócalo donde alternaron con Maldoror, no me enteré; por lo cual me perdí esa oportunidad de verlos, cuando ya entonces se había colado su música en lo más profundo de mis emociones. Y vaya, ¡qué coraje hice en esa ocasión!.

Esos 4 años sin uds., fueron terribles para mí y para muchos otros. En mi caso, estaba despertando y descubriendo más y más música dentro del territorio nacional (principalmente). Fueron años de muchos conciertos, de muchas experiencias inolvidables. Pero también fueron años sin Santa Sabina, tan sólo llegando a su música a través de los discos y no más.
Yo mientras llevaba a cabo una especie de culto a tu belleza física, tu sensualidad y tu maravillosa voz. A la par, Santa Sabina había pasado a ser uno de mis grupos musicales favoritos, y una clara influencia en mis letras y música. Tuve el tiempo, entonces, de conocer prácticamente toda su discografía y embriagarme de tanta belleza.
Babel fué un parteaguas en mi vida y de ahí surgieron mis primeras referencias bíblicas, así como mi ya irremediable vuelco a las tendencias artísticas antiguas y al arte conceptual.

Pero en ese sublime Mar Adentro, ya todo un escenario multidisciplinario que fusionaba pintura, cine, poesía y música. Tu voz navega sobre vertientes oscuros de sombras perdidas, ...

En fin...mi sed de tí me llevó hasta Ensamble Galileo. Yo en esos años estaba por demás sumergido en la escena -under- de la ciudad, y cautivado por algunos grupos de rock y artistas independientes o alternativos. Me hubiese gustado disfrutar más, en el momento en que tuve oportunidad, de tan hermoso proyecto tuyo. Sólo una vez lo escuché en directo. Fué en la capilla Corpus Christi; en un festival de navidad organizado por el GDF. Muy bello, pero breve recital.

Poco se supo de tí después... algunos eventos de Ensamble, tu hijo Claudio, su crecimiento, tu postura respecto a Santa Sabina; tu coro femenino del Claustro de Sor Juana, tu participación con el tema "Bésame mucho" en un video promoviendo el turismo a la capital, tu activismo político y social y aquella sorpresiva tocada de Santa en los campamentos de Resistencia Civil en Reforma, a la cual no pude llegar por una confusión con respecto al lugar donde se llevaría a cabo (por ahí anduve dando vueltas por el zócalo, desconsolado).........y no más.


En el 2008, ¡Vaya sorpresa!. Santa Sabina estaba anunciada en el Cartel del Vive Latino. Qué horrible escenario para el reencuentro. No obstante, era excitante la idea de que, posterior a esa tocada, se organizaran otros conciertos, ya exclusivamente de uds. Desgraciadamente, no ocurrió así, pero sí estuve presente en ese evento. Lucías bella, aunque siempre extrañé tu largo cabello y tu look "dark" de los inicios de Santa.
Estuvo bien la tocada, aunque se extrañaba el sonido eléctrico en conjunto y no esa alineación electroacústica que no me convenció del todo.

En el 2010 volvieron a surgir noticias tuyas. Nada bueno...se hizo público tu padecimiento de cáncer. Ya tu cabello había desaparecido por completo.
Tuve un fuerte deseo por asistir a un concierto de Ensamble con mi novio, pero me ví imposibilitado por estar recién operado.

Emotivo y muy bello fué el concierto que te organizaron tus amigos y colegas con el fin de recabar fondos para tu tratamiento.
El cartel dejaba ver la posibilidad de que, por la causa, Santa Sabina volviera a juntarse. ¡No podía dejar de ir!. Más allá de que hubiera artistas de mi agrado y de la anterior posibilidad, lo realmente importante era verte, ser parte de un público que te abrazara con su aplauso. El aplauso sincero a una mujer de múltiples vocablos que, esa noche, se redujeron a uno generalizado: Guerrera. Fuiste una guerrera.
Esa última interpretación tuya de "La Rosa Enflorece" fué uno de los momentos más impresionantes que atesoro en mi mente. Una atmósfera tan fúnebre, un canto agonizante, tu voz quebrada; una mirada doliente. Una energía que debió calar hondo en el presente, como lo hizo en mí.
Un evento de larga duración, donde en la pantalla que a ratos aparecía, se mostraban distintos momentos de tu larga trayectoria en el teatro y en la música, así como también tus incursiones en el cine. También, distintas personalidades leían cartas que te habían sido enviadas por amigos tuyos.
El momento cumbre, en la pantalla, fué cuando proyectaron la parte y tema final de la película "Ciudad de Ciegos".

Luego de unas canciones de Ensamble, aparece tu clásico micrófono con flores. Ya no había duda: ¡Santa Sabina tocaría nuevamente!. Fué el reencuentro de muchos ayeres, de pláticas, llantos y demás. Fué volver varios años atrás en mi vida..verme sumergido en un laberinto interno sin salida, taciturno y en la más completa soledad, pero ahora al lado de la persona que amo. La primera persona, por cierto, con quien pude abrir mi corazón, donde siempre tuviste y tendrás un espacio importante.

Pero, ¿Por qué te marchas de esa forma?. Te llevas uno de mis sueños más grandes, que fué el de compartir escenario contigo algún día y trabajar juntos en el plano musical. Ese sueño se ha desvanecido ahora, siendo tú la mujer que determinó el -soundtrack- de mi vida, que me llenó de gozos secretos, que me vistió de magia y fascinación. Y que, también, reduce mis palabras a la nada, siendo éstas completamente torpes e insignificantes. Incapaces, sobre todo, de expresar todos los sentimientos que me provocaste en vida y los que ahora me enervan ante tu partida.

Mi querida Rita: He preferido, en éstos días; no escuchar nada donde haya quedada registrada tu voz, porque me aplasta la nostalgia de tí. Me es inimaginable aún, saberte ajena a éste mundo. Me duele saber que ya no estarás más...que no volverás a cantar mar adentro en la sangre y a la orilla del sol, haciendo el vacío...ya no una "La Rosa Enflorece" más, no nada. Tu canto se queda aquí mientras tu voz ha dejado de existir en el vaivén de la luz del mar.

Ahora eres Agua..


Mira, Rita...te he compuesto una canción. Espero que te agrade:

martes 24 de agosto de 2010

Anclaje



Abjurar del cuerpo en que progreso,
deficiente grave de sonrisas.
Aunque valgan siempre las premisas,
todo, como en ruinas me intereso.

Luego en falso, que arde la venida
de un sincero escapulario:
bien que puede no ser uno ¡Mercenario!,
la tristeza se volver en vida.


lunes 23 de agosto de 2010

Nuevo testamento para la fiebre indulgente.


Para el eco del Siglo VIII, el canto de mi llanura existencial. Una nueva fosa por conquistar, un nuevo empobrecimiento cutáneo. Consunción gradual del estado humano impío.


Llego a la orilla del viento y susurro
mi espacio contigo. He de descifrar
planicies oscuras de un canto escondido
y pienso si fuese contigo,
ahogando en silencio tus dedos conmigo;
¿Tendría sentido la vida en el cielo?

Lejano en el mar, profundo lamento:
sirena sin alma que evoca mil cuentos
de lobos marinos que esperan sedientos
los cuerpos perdidos, regando sus sales.

Y la noche, de ignoto romance se incensa.
Las sombras de amantes lunares
¡Copulen en llamas triviales,
ese sueño incompasible!

Me adentro más en su aliento
de soflama y néctar que, fundido,
llueve luego en mis adentros;
porque ya no creo en nada.

Y ese Dios enardecido
no concibe sus inventos.
Yo le veo tan altivo,
siempre viendo al precipicio.

Fuego abierto es en sus ojos,
de una rara simpatía:
"Nunca trates con demonios"
y sus garras te comieron.

Sí, ¡Misericordia!
Yo por tí, ¡Nunca!
Echarte de la tierra
¡Eso querría!.

Cruje el cielo de tu gracia,
falso mártir trastrocado.
Un verdugo volvería,
y tan fuerte azotaría
tanto culto inmaculado;
para el hombre iconoclasta:
nuevo tipo de camino,
para el buen cristiano:
¡Destierro neto!
¡Eso querría!.

viernes 13 de agosto de 2010

¿Y si no fuera tricolor....?


Sojuzgando la impotencia del pueblo,
andaba a ratos el diablo.
cansado de tanta flaqueza,
se hundía pronto en el fango.

Matiz de sangre en la ventana
¡Reventado el poder del estado!,
lejos del mar primoroso
he visto las nubes cansinas

Derrumbe de gloria,
un torcido camino
dibuja en la tierra
las huellas que sigo

Caída terrible
de un himno de muerte
que buitres nos dictan,
creando banderas.

Ya lejos estamos
de ver los colores
que otrora fundían
las garras del mal

Y el diablo ya vuelve
con porte elegido,
mesiánico espejo
que trae tu pasado

A mí, el diablo me gusta
probando su fuerza,
con tal desvergüenza,
que enfrente escopetas.

Luchando, salvaje,
con águila brava;
serpiente maligna
¿podría ser santa?

jueves 12 de agosto de 2010

Hotel



Noche tras noche recorro sus pasos
de espinas sedientas con fuego
en mis plantas:
horrenda manía de verte aguardando
el final de tu risa que calla el sangrado
¡Qué hotel más alto! ¡Qué dulce agonía!

Sé que anoche pereció el hotel
porque dejamos de tocarnos
y aquél rincón salvaje, en lo alto,
jamás podrá recuperarse.

Si el momento llega de abrir cortinas,
para que entonces vuelva la noche
y deposite su aroma en tu mirada;
te cobije de un manto afrodisiaco
y entonces beba tu remedio,
juraría, por mi vida, que he tocado el firmamento;
apresando al Dios de tu cabeza,
y bajaría la maldad de su hechizante
burbuja celeste intransigente.

Ese piso ha cedido, pues no llamarán más los tambores
de esa ilusión de permitirte
desearme tuyo una semana,
estando muerto en el exilio
de tu piel inconmovible.

domingo 8 de agosto de 2010

Perder un hombre


Perder un hombre o perderme a mí:
la forma salvaje de resistir, fingir.

Huelo polvo en su cabello,
puede estar intoxicado.
Es tan libre mi abandono,
que también la vida juego
(y hasta olvido que no es mío).

Siempre se seca el amor.
Y si no lastima y no limita,
siempre se caen los cabellos:
¡Siempre te evocan!.
Por tí vuelvo a incorporarme a otro deseo, forma de exilio
de una vieja felonía,
de un tejido que nunca he comprendido

El infierno es gradual:
nunca te quemas del todo,
es la verdad sempiterna,
es una llaga más
cuando nunca llegaste hasta el fondo

Perder un hombre o perderme a mí:
la forma cruel de subsistir,
haciendo carácter, apócrifa insignia:
un mar en calma y tu sangre regada

Dios volvió a fallar, mi amor;
nos hizo piedra el corazón,
noche en silencio y dolor.
Sin más pasión para los dos.

miércoles 4 de agosto de 2010

Por tus ojos


¡Bien el reino de sus ojos que prohibe mi maleza!, Si por usted puedo ver el rededor, dígame si mi amor puede pagar aquél favor...

Dios envidia esos luceros
arde el cielo que en exilio
tiene presos sus deseos
...
Amor, reliquia humana
¿cómo invoco su deceso?
yace muerto mi abandono
nunca de posible beso

Besarlo sería morboso
cuando pienso hundirle un sueño
me duermo, entonces repto adentro
coseche de nuevo un romance

Sus ojos, lo juro, son gracia
del cielo y las notas que escucho de noche
placeres que arrojan semillas
que en flores de amante permutan

Vago plano infértil, lo que no he mirado; gestando el goce en la mareta. Darle al hombre otro atavío, estando henchido de tristezas, hace mella de su fiel, abominable y siempre falsa apreciación.
Hacer de cuenta que me baño en una fuente, con ese hombre que ha pensado; debe ser mi cruel inclinación.
Contrito por desenterrarlo, los pasos irán hacia atrás. ¿Cuántas noches podría asomar la misma cabeza?. La cabeza de mi hijo perdido, de usted a quien escribo, maldito poeta enfermo y aberrante.

¡¡¡ Le amo con todo mi odio !!!!!!

Todo usted, mi jardín personal. Tierra madre de la flor recelosa, la flor del mal.
Cuando yo muera, le suplico piedad. Entiérreme junto a ella. ¡Que me coman sus gusanos y no otros!. Júreme que mi carne descompuesta hará que resurja la bestia, que la tormenta derrumbe a la perversa humanidad. Ustedes se quedaron fundidos en licores de envidia y sangre, y yo mientras tan sólo pienso en beber su cadáver. ¡Beban del suyo, salvajes, si son capaces de amar como yo estoy amando!

Y espero que algo pase, que me adentre en su mirada...que la alcoba donde vive sea mi muerte en la mañana. Le juro que ya me cuesta despertar sin usted. De algún modo me he enfermado de amor, y sólo sus besos remedian mi falta. Toda la sed que me aflige me lleva a pensar que he manado de usted, que es el más bello mar.


Pero si sus ojos pierden una vez su encanto...

Dios debiera pagar tanto castigo en ésta tierra
¡porque su monstruo, en usted lo supera!