
Rita Guerrero (1964-2011)
Querida Rita...
5 días después de tu muerte, logro finalmente hacer un espacio en el duelo y escribir lo que me dediqué a reprimir en dichos días.
Quisiera decirte tantas cosas...reclamarle, no sé a quién, el que la vida no nos hiciera coincidir en algún momento cualquiera, ya no como espectador-artista, sino como personas comunes.
He de confesarte: Tu voz suavizó mis momentos más oscuros y desesperanzadores. Te convertiste en un ícono mío, una mujer por mí deseada en todos los sentidos. Soñaba contigo, me diste esas alas negras con que logré alcanzar, sentir cierta claridad.
A tí, mi damisela oscura, te debo mis ganas de sangrar. Te debo la voz; éste misterio y la percepción sutil y mágica de la imágen que puede sanar.
Entendiste la música de una manera muy parecida a la que yo lo hago: Buscamos siempre la belleza, a costa de todo. Concebimos éste arte como una forma de iluminar el diálogo en las relaciones humanas. De ésto último carecimos en conjunto, porque jamás tuve el placer de dialogar contigo, aunque en la intimidad siempre estuviste a mi lado.
Recuerdo la primera vez que escuché tu "Lamento" y la manera en que me mofaba de tu canto. Recuerdo la primera vez que te llamé loca, gritona y demás.
Recuerdo también la ocasión en que me hice del primer disco de Santa Sabina, movido por cierta curiosidad; una cierta inclinación hacia aquello que fuese sombrío y que fascinara en mis noches de desperdicio.
Me acuerdo de la fascinación que provocó, en mí, tu voz. Qué buenas jornadas sonoras pasé disfrutando de aquél material, intentando asimilar algo que no me sería revelado sino con el paso de los años. Sin embargo, musicalmente; la belleza estaba ahí.
Te recuerdo como una conexión fraternal, un impulso intuitivo de amor que favoreció mi encuentro con una amistad atemporal, llena de bellos momentos, buena música, conciertos y nuevos descubrimientos. Nuevos placeres, pues.
Llegué tarde a Santa Sabina. La primera vez que los ví en vivo fué en un evento en Coyoacán, por ahí del 2003 o 2004; poco antes del insoportable "año sabático" de Santa Sabina. En esa ocasión, recuerdo haber escuchado rolas que no volvería a oír más en vivo. Como dato adicional, en algun punto del evento anunciaste a la activista Rosario Ibarra, quien tomó el micrófono para hablar de algo que, sinceramente, no recuerdo. ¿Quizá algo relacionado con el movimiento del EZLN?.
De aquella despedida de los escenarios, en esa mítica edición de la Feria del Libro en el Zócalo donde alternaron con Maldoror, no me enteré; por lo cual me perdí esa oportunidad de verlos, cuando ya entonces se había colado su música en lo más profundo de mis emociones. Y vaya, ¡qué coraje hice en esa ocasión!.
Esos 4 años sin uds., fueron terribles para mí y para muchos otros. En mi caso, estaba despertando y descubriendo más y más música dentro del territorio nacional (principalmente). Fueron años de muchos conciertos, de muchas experiencias inolvidables. Pero también fueron años sin Santa Sabina, tan sólo llegando a su música a través de los discos y no más.
Yo mientras llevaba a cabo una especie de culto a tu belleza física, tu sensualidad y tu maravillosa voz. A la par, Santa Sabina había pasado a ser uno de mis grupos musicales favoritos, y una clara influencia en mis letras y música. Tuve el tiempo, entonces, de conocer prácticamente toda su discografía y embriagarme de tanta belleza.
Babel fué un parteaguas en mi vida y de ahí surgieron mis primeras referencias bíblicas, así como mi ya irremediable vuelco a las tendencias artísticas antiguas y al arte conceptual.
Pero en ese sublime Mar Adentro, ya todo un escenario multidisciplinario que fusionaba pintura, cine, poesía y música. Tu voz navega sobre vertientes oscuros de sombras perdidas, ...
En fin...mi sed de tí me llevó hasta Ensamble Galileo. Yo en esos años estaba por demás sumergido en la escena -under- de la ciudad, y cautivado por algunos grupos de rock y artistas independientes o alternativos. Me hubiese gustado disfrutar más, en el momento en que tuve oportunidad, de tan hermoso proyecto tuyo. Sólo una vez lo escuché en directo. Fué en la capilla Corpus Christi; en un festival de navidad organizado por el GDF. Muy bello, pero breve recital.
Poco se supo de tí después... algunos eventos de Ensamble, tu hijo Claudio, su crecimiento, tu postura respecto a Santa Sabina; tu coro femenino del Claustro de Sor Juana, tu participación con el tema "Bésame mucho" en un video promoviendo el turismo a la capital, tu activismo político y social y aquella sorpresiva tocada de Santa en los campamentos de Resistencia Civil en Reforma, a la cual no pude llegar por una confusión con respecto al lugar donde se llevaría a cabo (por ahí anduve dando vueltas por el zócalo, desconsolado).........y no más.

En el 2008, ¡Vaya sorpresa!. Santa Sabina estaba anunciada en el Cartel del Vive Latino. Qué horrible escenario para el reencuentro. No obstante, era excitante la idea de que, posterior a esa tocada, se organizaran otros conciertos, ya exclusivamente de uds. Desgraciadamente, no ocurrió así, pero sí estuve presente en ese evento. Lucías bella, aunque siempre extrañé tu largo cabello y tu look "dark" de los inicios de Santa.
Estuvo bien la tocada, aunque se extrañaba el sonido eléctrico en conjunto y no esa alineación electroacústica que no me convenció del todo.
En el 2010 volvieron a surgir noticias tuyas. Nada bueno...se hizo público tu padecimiento de cáncer. Ya tu cabello había desaparecido por completo.
Tuve un fuerte deseo por asistir a un concierto de Ensamble con mi novio, pero me ví imposibilitado por estar recién operado.
Emotivo y muy bello fué el concierto que te organizaron tus amigos y colegas con el fin de recabar fondos para tu tratamiento.
El cartel dejaba ver la posibilidad de que, por la causa, Santa Sabina volviera a juntarse. ¡No podía dejar de ir!. Más allá de que hubiera artistas de mi agrado y de la anterior posibilidad, lo realmente importante era verte, ser parte de un público que te abrazara con su aplauso. El aplauso sincero a una mujer de múltiples vocablos que, esa noche, se redujeron a uno generalizado: Guerrera. Fuiste una guerrera.
Esa última interpretación tuya de "La Rosa Enflorece" fué uno de los momentos más impresionantes que atesoro en mi mente. Una atmósfera tan fúnebre, un canto agonizante, tu voz quebrada; una mirada doliente. Una energía que debió calar hondo en el presente, como lo hizo en mí.
Un evento de larga duración, donde en la pantalla que a ratos aparecía, se mostraban distintos momentos de tu larga trayectoria en el teatro y en la música, así como también tus incursiones en el cine. También, distintas personalidades leían cartas que te habían sido enviadas por amigos tuyos.
El momento cumbre, en la pantalla, fué cuando proyectaron la parte y tema final de la película "Ciudad de Ciegos".
Luego de unas canciones de Ensamble, aparece tu clásico micrófono con flores. Ya no había duda: ¡Santa Sabina tocaría nuevamente!. Fué el reencuentro de muchos ayeres, de pláticas, llantos y demás. Fué volver varios años atrás en mi vida..verme sumergido en un laberinto interno sin salida, taciturno y en la más completa soledad, pero ahora al lado de la persona que amo. La primera persona, por cierto, con quien pude abrir mi corazón, donde siempre tuviste y tendrás un espacio importante.
Pero, ¿Por qué te marchas de esa forma?. Te llevas uno de mis sueños más grandes, que fué el de compartir escenario contigo algún día y trabajar juntos en el plano musical. Ese sueño se ha desvanecido ahora, siendo tú la mujer que determinó el -soundtrack- de mi vida, que me llenó de gozos secretos, que me vistió de magia y fascinación. Y que, también, reduce mis palabras a la nada, siendo éstas completamente torpes e insignificantes. Incapaces, sobre todo, de expresar todos los sentimientos que me provocaste en vida y los que ahora me enervan ante tu partida.
Mi querida Rita: He preferido, en éstos días; no escuchar nada donde haya quedada registrada tu voz, porque me aplasta la nostalgia de tí. Me es inimaginable aún, saberte ajena a éste mundo. Me duele saber que ya no estarás más...que no volverás a cantar mar adentro en la sangre y a la orilla del sol, haciendo el vacío...ya no una "La Rosa Enflorece" más, no nada. Tu canto se queda aquí mientras tu voz ha dejado de existir en el vaivén de la luz del mar.
Ahora eres Agua..
Mira, Rita...te he compuesto una canción. Espero que te agrade:
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